El otro ganador de la Eurocopa

El otro ganador de la Eurocopa
Por Javier López

Pero lo que no se ha dicho en los diarios y televisiones (y menos en La Sexta…), ha sido el otro triunfo absoluto y arrollador: el de la cadena Cuatro. Nunca en la historia televisiva se había dado cobertura a un evento de estas características de un modo tan experiencial.

Cuatro, aparte de haber batido unos cuantos récords de audiencia -entre ellos los 60 segundos más vistos de la historia de la televisión de este país, el último minuto del encuentro de la final, con más de 17 millones y medio de espectadores-, ha conseguido generarse una imagen de marca -la de una televisión fresca, innovadora, desprejuiciada y apasionada con su cometido- a años luz de la anodina TVE cuando era ella la que poseía los derechos de emisión de las grandes competiciones futbolísticas. Sólo un ejemplo revelador. En el partido de cuartos de final entre Italia y España, unos aficionados tenían desplegada una pancarta en el estadio que decía: “Cuatro, el talismán de la selección”.

Que el aficionado asocie el triunfo de la selección con el hecho de que los partidos se retransmitan por la cadena en cuestión puede parecer una tontería, la típica superstición de futbolero empedernido. Pero no lo es tanto, porque la envoltura que ha dado Cuatro a su cobertura del campeonato ha sido tan mística, épica y grandilocuente -el monumental escenario de Colón, el himno y grito de guerra ‘Podemos’, las imágenes publicitarias de Casillas y Torres convertidos en androides futuristas…-, que la gente se ha metido de lleno a vivir más una ‘experiencia temática’ que a ver los partidos del campeonato.

Muchas de las cosas que dicen los profesionales entrevistados en este número las ha aplicado Cuatro con éxito en la realización de su particular evento en torno a la Eurocopa. Algunos de sus logros más patentes: construir un escenario espectacular en el centro de Madrid y exprimirlo al máximo, ofrecer show y diversión -actuaciones de bandas, sketches, apariciones de famosos…-, rodearse de patrocinadores de primer nivel que han aportado sus gadgets y animaciones al público asistente, contar con iconos a la hora de comunicar -¿Alguien duda de la solvencia de Àngels Barceló aunque sea jugando un rol inédito en ella? ¿Es alguien capaz de no partirse el pecho con los cánticos de gol de Antonio Camacho?-, innovando a la hora de sentar en la mesa de comentaristas a gente tan ajena al reducto de la crónica deportiva como Kilo Veneno o José Mercé… Aunque les duela a muchos: Cuatro la ha tocado igual de bien que la selección. Ya han prometido que comprarán los derechos de retransmisión del Mundial 2010. La que pueden liar.