Medidas empresariales para superar la crisis COVID-19, por Oriol Amat
Medidas empresariales para superar la crisis COVID-19, por Oriol Amat
Oriol Amat es decano de la UPF Barcelona School of Management y catedrático de economía financiera y contabilidad de la Universitat Pompeu Fabra 


Foto: Barcelona School of Management.

La repentina e imprevista caída de la actividad económica que provoca el COVID-19 perjudicará gravemente a muchas empresas y a la economía en general. De todas formas, la mayoría de expertos predicen que la crisis sanitaria no será muy larga y conviene que pensemos en medidas económicas para evitar males mayores. En algunos casos, estas medidas inclusive pueden permitir que haya empresas que  salgan fortalecidas.
Medidas para parar el golpe
 
Veamos, en primer lugar, algunas medidas urgentes que pueden ayudar a evitar males mayores.  Se trata de medidas orientadas a evitar problemas que podrían poner en peligro la continuidad de la empresa:
  • Priorizar la salud y el bienestar de las personas que trabajan en la empresa y los clientes. Si en momentos difíciles se apuesta por ellas, se puede conseguir más compromiso a largo plazo. Esto quiere decir tomar medidas para preservar la salud de las personas y también dar seguridad y confianza en relación con su futuro en la empresa.
  • Reorganizar los procesos para poder trabajar en remoto y poder ofrecer más y mejores servicios online a los clientes.
  • Asegurar la liquidez renegociando los plazos de pago y contratando líneas de crédito bancario. Hay que aprovechar que, de momento, no hay restricciones crediticias y que, es muy posible, que en las próximas semanas las autoridades amplíen las líneas de financiación.
  • Asegurar los suministros diversificando los proveedores.
  • Ofrecer servicios o infraestructuras de la empresa a las autoridades sanitarias, cómo han hecho algunas cadenas hoteleras que han ofrecido habitaciones para ser medicalizadas. Es un buen momento para ayudar a quien más lo necesite.
Aprovechando las oportunidades que se presenten

En momentos de pánico la mayoría de la gente se concentra en las noticias negativas y no prestan atención a oportunidades que hay que tener en cuenta. Veamos algunos ejemplos:
 
  • Si se dispone de liquidez que no se necesitará en los próximos años ahora es un buen momento para hacer compras. Hay muchas empresas muy sólidas y que operan en sectores con mucho futuro (alimentación, farmacéuticas...) que han bajado más allá de lo que es razonable.
  • También se pueden hacer buenas adquisiciones de empresas para potenciar el crecimiento. A menudo, se olvida que hay momentos de compra y momentos de venta. Cuando se producen caídas repentinas en la bolsa como la que estamos viviendo ahora la historia demuestra que es un buen momento de compra. Cómo dice la frase: “Hay que vender cuando suenan los violines y comprar cuando resuenan los cañones” y ahora se oyen muchos cañonazos.
  • Aprovechar los precios bajos para comprar productos o servicios que se necesitarán más adelante.
  • Se puede apostar por nuevas líneas de negocio basadas en el online.
  • Si ya se dispone de productos o servicios online se puede ampliar la gama y aumentar su promoción para incrementar los ingresos.
  • Se puede innovar con productos o servicios que satisfacen necesidades relacionadas con el COVID-19, y no se trata sólo de mascarillas y gel.
  • Se pueden descubrir nuevas formas de funcionar más sostenibles (teletrabajo...).
Conclusiones

La historia económica de los últimos siglos demuestra que la mayoría de la gente acostumbra a sobrereaccionar muy a menudo. En momentos de euforia, los precios suben demasiado y en momentos de pánico los precios se hunden en exceso. Cuando hay caídas de los mercados de un 30% o 40% como ahora, hay buenas oportunidades de compra que no podemos desaprovechar. En muchos estudios hemos demostrado que las empresas más exitosas a largo plazo son las que compran y venden en los momentos adecuados y hacen lo opuesto de lo que hace la mayoría. Esto es lo que nos dice la teoría  de la opinión contraria, que consiste en hacer lo opuesto de lo que hace todo el mundo en momentos de pánico, como por ejemplo.
 
Por lo tanto, ahora conviene no dejarse traer por el catastrofismo y trabajar para seguir creando el máximo valor económico y social. Para acabar, conviene dejar bien claro que estas propuestas se hacen con humildad. Cómo decía Samuel Goldwyn: “Nunca hagas previsiones, especialmente sobre el futuro”.
 
Referencias:
Amat, O. (2009): Euforia y pánico, Provecho, Barcelona.
Puig, X. (2020): El primer error de los inversores: Dejarse dominar por las emociones, Patrimonia (Vídeo). https://patrimonia.bsm.upf.edu/el-primer-error-de-los-inversores-dejarse-dominar-por-las-emociones/
Puig, X. (2020): Behavioral finance. Segundo error: La impaciencia, Patrimonia (Vídeo). https://patrimonia.bsm.upf.edu/behavioral-finance-segundo-error/