¿La reforma laboral es la solución para la crisis?

¿La reforma laboral es la solución para la crisis?
Por Eva Gordo

Como bien empezaba diciendo el informe de la confederación española de las organizaciones empresariales, la economía mundial se encuentra en fase de desaceleración y se convertirá en recensión en algunas de las economías más avanzadas. Los factores que han influido en el rápido deterioro de la actividad son:

- La crisis financiera internacional y sus consecuencias negativas sobre el crédito.

- La difícil situación de los mercados inmobiliarios en diferentes países, que se han agravado por el endurecimiento de las condiciones financieras.

- El notable aumento de los precios de los alimentos y de las materias primas durante el último año. Aunque es cierto que en los dos últimos meses la inflación se ha moderado, se mantienen en niveles muy altos si se compara con los años precedentes.

Llegando a la conclusión que estos puntos son los que se reflejan en el mercado de trabajo, puesto que la creación de empleo se ha detenido e incluso aumentado.

Ante todos estos puntos una de las propuestas empresariales expuestas para salir de la crisis es la de abaratar el despido. Díaz Ferrán lanzó esta idea pese a que la declaración de diálogo social que firmó con José Luís Rodríguez Zapatero y con los sindicatos no menciona la necesidad de acometer reformas laborares en esta legislatura.

Esta propuesta del presidente de la CEOE no es compartida por el señor Zapatero. “Abaratar el despido no ayudaría a recuperar esa confianza que necesita el sistema financiero” y concluyó: “El Gobierno no va a tomar ninguna iniciativa de reforma laboral sin el concurso de sindicatos y empresarios”

Por otro lado los sindicatos se suman al rechazo claramente de este abaratamiento del despido. Toni Ferrer declaró “Esa idea no figura en el diálogo social y además la crisis actual no tiene origen laboral, por lo que las soluciones no deben plantearse ahí”.

Eso llevó a los sindicatos mayoritarios en España a que pidieran al gobierno que no abarate el despido y reclamaron un modelo productivo diferente, reactivar la economía y crear más y mejor empleo como mecanismos para combatir la crisis.

Es curioso que realizando una pequeña encuesta por Internet las medidas contra la crisis más solicitadas son la realización de mucha más obra públicas para bajar la tasa de desempleo, la entrega de créditos blandos a las empresas con el fin de invertir y expandirse, entrega de créditos personales a muy largo plazo para evitar la caída de consumo de la clase media, la confección de subvenciones destinadas a la pequeña y mediana empresa para limpiar su economía, facilitar la creación de nuevas empresas y
la reducción fiscal hacia la inversión.

Opino que leyendo todas estas sugerencias, es hora de sentarnos y empezar a mirar la política económica desde otra perspectiva y buscar nuevas fórmulas puesto que queda demostrado que las existentes hasta ahora no acaban de funcionar.

El abaratar el coste del despido no va a solucionarle la papeleta a la pequeña empresa, compuesta por mas del 80% del computo total empresarial, puesto que su problema principal es la financiación esta claro que si tiene problemas para poder pagar las facturas vencidas a final de mes ¿realmente el que se le abarate el despido va a solucionarle el problema?

Puede que sea hora de pensar que cada despido generado es la suma de un consumidor más obligado a reducir todavía más su cesta de la compra y como efecto boomerang reduciendo la actividad económica todavía más.

El que los bancos “abran los grifos” realmente no va a solucionar nada si resulta que la empresa no tiene clientes que le generen unos ingresos.

Tal vez sea hora de ingeniarse nuevas fórmulas para activar la economía que no las típicas de todas las crisis consistentes en abaratar los despidos.

Así pues yo lanzo algunas más que las ofertadas por la encuesta realizada. Como el fidelizar a nuestros empleados, un empleado que lucha y trabaja como si la empresa fuera propia es la herramienta más eficaz que se puede llegar a tener.

Aumentar la formación continuada entre nuestra plantilla para poder competir fieramente con los mercados extranjeros.

Buscar nuevas estrategias comerciales que nos abran nuevos horizontes de ventas como puede ser Internet, hoy en día explotado únicamente por un 14% de las empresas Españolas.

Es hora de ponerse las pilas y dejar de quejarse por la crisis actual agudizando nuestro ingenio.