Este es el mayor error que puedes cometer al enviar un email, según el CEO de LinkedIn
Este es el mayor error que puedes cometer al enviar un email, según el CEO de LinkedIn
A diario nos enfrentamos a multitud de conversaciones relacionadas con el trabajo y, en el mundo de las nuevas tecnologías, el principal canal es el e-mail. Sin embargo, todos (absolutamente todos) cometemos un error grave al enviar un correo, según Jeff Weiner, el CEO de LinkedIn.
 

Jeff Weiner, CEO de Linkedin Linkedin.
 
En una entrevista con la CNBC, Weiner ha comentado lo que opina de varios temas relacionados con el mundo laboral, explicando su experiencia con los e-mails como herramienta indispensable de comunicación en el trabajo.
 
Para el CEO de Weiner, todos cometemos un error garrafal a la hora de redactar un e-mail: escribir demasiado: "Es fácil ignorar la importancia de la claridad y la brevedad en los e-mails".
 
"Cuanto más largo y complejo es un e-mail, más preguntas surgen y la gente tiende a contestarlas, y entonces tienes que enviar más correos y, después, recibes más respuestas y así en bucle", sostiene Weiner.
 
Evitar la respuesta emocional
 
Por otra parte, Weiner considera que otro problema muy común en los e-mails es la falta de contacto directo que puede derivar en respuestas emocionales en un momento dado.
 
Por ejemplo, cuando alguien nos envía un e-mail en un tono poco cordial, solemos sentirnos atacados y nuestra primera reacción es dar una respuesta emocional para defendernos. O, directamente, respondemos con otro ataque.
 
 
"A veces, particularmente en una situación volátil, la gente envía un e-mail. No son siempre conscientes de sus propios pensamientos cuando envían algo que puede molestar a quien lo recibe".
 
En estos casos, Weiner recomienda usar el teléfono para solucionar la situación: "Entonces, recibes una mala respuesta y, a veces, es mejor decir 'hablémoslo por teléfono'. Reunirse y tener la posibilidad de dar contexto a la conversación [...] puede resolver las cosas más rápido".
 
Cuándo usar el correo y cuándo es mejor la comunicación directa
Pero, ¿cómo saber qué método es el acertado? Cuando existen dudas sobre si escribir un correo o mantener una conversación directamente con la otra persona, existen varios pasos que se pueden seguir antes de equivocarse:
 
En primer lugar, guardar como borrador el correo que has escrito. Poner por escrito los pensamientos ayuda a organizar la mente y siempre hay tiempo de echarse atrás si no se desea seguir adelante.
 
 
En segundo lugar, y ligado con el primer paso, es importante tomarse un tiempo para valorar ese correo que se ha escrito. Tomarse un café para revisar el texto y tomar una decisión, por muy urgente que sea el asunto a tratar, suele marcar la diferencia.
 
Por último, hacer una segunda lectura del texto tratando de ponerse en la situación del otro ayuda a determinar si es mejor enviarlo o pasar a la comunicación verbal: si crees que podrías generar malentendidos o fricciones, es mejor coger el teléfono y llamar.