Los premios ‘Aptíssimi 2018’ de ESADE Alumni reúnen a más de 300 profesionales del sector jurídico
Los premios ‘Aptíssimi 2018’ de ESADE Alumni reúnen a más de 300 profesionales del sector jurídico
Juan Fernández-Armesto, por su trayectoria profesional; el profesor Andrea Biondi, en la categoría de excelencia académica, y la asesoría jurídica del Banco Santander son los galardonados este año con los ‘Premios Aptíssimi’ del Club Derecho ESADE Alumni


 
 
El Derecho es el arte de evitar disputas y hacer que, cuando éstas sean inevitables, se puedan resolver sin violencia”. Así resumía ayer Juan Fernández-Armesto Fernández-España el lema de su trayectoria profesional, por la que acababa de ser galardonado con el Premio Aptíssimi. Un reconocimiento que cada año concede el Club  Derecho ESADE Alumni y que ayer reunió, en su undécima edición, a más de trescientos destacados profesionales del Derecho y del ámbito jurídico en Madrid. Junto a Fernández-Armesto, el jurado de los Aptíssimi también ha querido premiar la labor del académico Andrea Biondi y de la asesoría jurídica del Banco Santander, un equipo compuesto por más de 1.500 abogados y que ha apostado por la eficiencia tecnológica, a través de la automatización y la inteligencia artificial.
 
En el caso de Biondi, profesor de Derecho de la Unión Europea y director del Centro de Derecho Europeo en King’s College London, este galardón significa “un claro reconocimiento y apoyo al Derecho Europeo; a quienes lo ejercen y quienes lo estudiamos”, y, por su parte, Óscar García Maceiras, director de la Asesoría Jurídica de Banco Santander, que ha recogido el Aptíssimi en nombre de ésta, ha asegurado que el galardón supone “un importante impulso a la labor de un equipo que trabaja en trece husos horarios desde veintidós países diferentes”. “Nuestro objetivo es ejercer nuestro trabajo como abogados, pero también aportar a la cuenta de resultados y apoyar al banco en su transformación digital mientras nos digitalizamos también nosotros”, ha explicado.
 
Reconocimiento a la digitalización y a los valores
 
Precisamente las tecnologías de la información y su aplicación al ámbito jurídico han sido la guía que ha llevado al jurado convocado por el Club de Derecho ESADE Alumni para los Premios Aptíssimi a destacar, por su contribución al sector, la aportación de las empresas de soluciones digitales para despachos Thomson Reuters, por Contract Express; iManage y Luminance. Las tres, representadas respectivamente en la ceremonia por Andy Wishart, Dan Carmel y Beatriz de los Mozos, han coincidido durante sus discursos de agradecimiento en la necesidad de digitalizar la labor de los profesionales del Derecho de una forma profesional, que permita optimizar el tiempo y los recursos.
 
No sólo tenemos que evolucionar, sino revolucionar el mundo del Derecho”, ha finalizado el acto Maite Barrera, presidenta de ESADE Alumni, para quien “en un mundo tan cambiante, la diferencia se encuentra en la innovación y, sobre todo, en los valores. Especialmente los de transparencia, honestidad, altruismo y esfuerzo”. “Los Premios Aptíssimi quieren reconocer éstos, ante todo, son un sello de excelencia, pero también de responsabilidad”, ha concluido.
 
Segunda edición de Insignis Alumni
 
Desde el año pasado, el Club Derecho ESADE Alumni otorga también durante esta ceremonia el reconocimiento “Insignis Alumni”, cuyo destinatario es elegido por los asistentes a la entrega de premios entre dos finalistas seleccionados previamente por el jurado por la excelencia en su trayectoria profesional. En esta ocasión, los elegidos eran Daniel Landaluce, responsable global del departamento Fiscal de UiPath y Meritxell Regué, fiscal sénior de Apelaciones del Tribunal Penal Internacional de la Haya para casos de crímenes de guerra y contra la Humanidad y el genocidio social. Finalmente ha sido esta última, quien se ha alzado con el galardón. “Aunque mi función no se apoya en el Derecho de los Negocios, tomo este galardón como un reconocimiento a la labor del Tribunal Penal Internacional, un organismo que tienen sus raíces en Núremberg y que nació con la vocación de permanecer y la aspiración de que un día no tenga nada que hacer”, ha asegurado Regué.