Alimentos Antidepresivos

 Alimentos Antidepresivos
Por Antonio Sanjuán

Para muchos se acabaron las vacaciones y la vuelta al “cole” nos sumerge de nuevo en la ajetreada vida diaria. Intentamos recuperar nuestra agradable monotonía, después de haber estado libres de horarios durante todo un mes, nuestro cuerpo y mente se resienten y piden cambio.Si nos ceñimos a la realidad sin esperar metamorfosis de dos semanas en nuestro “chasis”, como proclaman algunos anuncios, podemos sin mucho esfuerzo ni excesos económicos, transformar nuestra nevera en una farmacopea natural. Crear hábito realizando un poco de ejercicio diario y una alimentación adecuada serán suficientes para mejorar y mantenernos en ese estado de mens sana in corpore sano. La naturaleza ha puesto a nuestro alcance todo lo que necesitamos para estar sanos, bellos y sobre todo felices. Y ya que se trata de ahorrar tiempo y dinero, matemos tres pájaros de un tiro, hablando de alimentos que resulten a la vez sanos, sabrosos y apropiados para mantener el equilibrio emocional en su punto justo. Vitaminas, aminoácidos y oligoelementos se encuentran en algunos de los alimentos que mejor sientan a nuestro cuerpo, tanto por dentro como por fuera:
  • Evita caer en la depresión desayunando copos de avena (aminoácidos).
  • Combate el cansancio de la dura jornada y la tristeza con kiwis y cítricos (vitamina C).
  • No pierdas los nervios, aumenta la energía y mejora la concentración y la memoria con la levadura de cerveza, salvado y germen de trigo (vitaminas grupo B).
  • Evita la excitación tomando un vaso de leche, un yogur o algo de queso antes de cada negociación (Calcio).
  • Utiliza la ensalada verde, lentejas y frutos secos sin tostar como revitalizante, sin abusar de estos últimos que contienen un alto porcentaje en grasa (Litio y Omega-3).
  • Ahoga las penas en una onza de chocolate negro (Hierro).
La alimentación es un factor esencial para evitar carencias que repercutan en nuestro cerebro, así que un consejo: antes de echar mano sin pensar al Prozac, los tranquilizantes y los cócteles explosivos de aminoácidos y pastillas que milagrosamente convierten las grasas en energía como la L-carnitina, pensad por un momento, que merece la pena prestar atención a las ofertas de nuestra madre naturaleza.