James Steinberg (Maxwell School) en ESADE: “La movilización ciudadana es clave para impulsar agendas políticas de escala global”
James Steinberg (Maxwell School) en ESADE: “La movilización ciudadana es clave para impulsar agendas políticas de escala global”
“Debemos tender hacia una economía global que sea sostenible y de escala humana”, afirma el ex vicesecretario de Estado de EE. UU.

 
“Por primera vez, desde la crisis financiera de 2008, observamos una sincronización del crecimiento económico en el mundo y, al mismo tiempo, una fragmentación política que desafía la idea de que, para dar respuestas a los problemas globales, es necesaria la cooperación internacional”. Con esta paradoja contemporánea ha iniciado Javier Solana, presidente de ESADEgeo, su debate con el ex vicesecretario de Estado de EE. UU., James Steinberg, celebrado en ESADE en el marco del ciclo Big Challenges y bajo el título “Los Estados Unidos y su nuevo rol global”. Frente al escepticismo que demuestran algunos políticos con el multilateralismo, el actual profesor de la Maxwell School de la Universidad de Siracusa, Steinberg, ha reconocido que “la movilización de la sociedad civil desempeña un rol clave a la hora de llamar la atención de los políticos sobre determinadas causas e impulsar agendas para el bien común a escala global”, aunque “para generar un impacto real es necesario que estas sensibilidades sociales se acaben traduciendo en políticas concretas”, ha advertido.
 
Un nuevo contrato social
 
“Los efectos colaterales de la globalización han socavado la confianza de la ciudadanía en las clases políticas, con una idea pesimista no sólo acerca de dónde estamos ahora sino, sobre todo, de cómo será el futuro, y esto ha exacerbado el populismo y los nacionalismos”, ha señalado Steinberg. Según él, esta desconfianza se explica, en parte, porque los políticos “han fallado al trasladar, de manera convincente, el mensaje de cómo determinadas políticas benefician a la ciudadanía”. Para restaurar esta confianza, “es necesario escribir un nuevo contrato social y este proceso ha de implicar en igual medida a las comunidades y a los políticos”, ha indicado. “Los mercados no pueden determinarlo todo, debemos tender hacia una economía global que sea sostenible y de escala humana”, ha añadido.
 
¿Todos contra todos?
 
“Según Trump, es un error asumir que los países quieren cooperar entre ellos para alcanzar un bien común”, ha observado el ex vicesecretario de Estado de EE. UU. Por tanto, “su diagnóstico del mundo es de confrontación, de competición: una guerra de todos contra todos”, ha añadido. “En esa competición entre distintas partes en desacuerdo, cada una quiere prevalecer y no hay lugar para el encuentro, porque también existe desconfianza entre ellas”, ha comentado. Desde esta perspectiva, “el objetivo de Trump es conseguir el mejor ‘deal’ [acuerdo, negocio] y lo hace mediante un ejercicio agresivo de la negociación, empuja este principio tanto como puede para ver qué tan lejos puede llegar”.
 
Es necesario recuperar esa confianza multilateral “a través de compromisos incrementales”, como los del Acuerdo de París. “Los problemas internos de la Unión Europea han servido de argumento para los discursos nacionalistas y han reforzado a figuras como Donald Trump. Sin embargo, también puede ser una oportunidad para que la Unión Europea demuestre al mundo que es posible superar las dificultades que supone un proyecto de cooperación internacional y de soberanía compartida en una comunidad de países no necesariamente homogénea”, ha concluido Steinberg.