Y si hablamos de otras cosas
"Y si hablamos de otras cosas..."
Por Eduard Berraondo
Debo admitir que he de aplicarme a mí mismo el titular. Han sido muchos meses los que el tema del “procés” ha ocupado editoriales, tertulias, charlas de café, encuentros con amigos y admito que todos hemos pecado en exceso, algunos, han pecado tanto que se han visto esclavizados por los grupos de las redes sociales. Son plumas fáciles que, de repente, sienten aquello que, quienes tenemos una o varias columnas, sabemos qué es… Que te lean, te compartan o disientan.
 
Por tanto, aprovechando el momento sugiero que hablemos de temas como… el futuro. No como una discusión de ciencia ficción sino como el reto al que nos enfrentamos todos, ya sea para nosotros mismos como para los que van detrás.
 
Un tema interesante lo viví en persona el otro día, en un centro tecnológico en el que se disertaba sobre los Recursos Humanos. La principal novedad de la misma era anunciar un cambio sustancial en la elección de candidatos a un puesto de trabajo, y que esa decisión, ya ahora, pero mucho más en los próximos años, la van a tener los algoritmos.
 
Todo aquello que se nos ha ido diciendo respecto a la inteligencia emocional, aspecto clave además del más o menos brillante currículum académico, deduzco que podrá ser detectado por la cibernética. Y si es así, si el software rastrea nuestros perfiles, las redes en las que estamos y con todo ello, crea un “modelo” de candidato, una de dos, o vamos a tener que seguir siendo nosotros mismos y esperar a convencer a la cibernética, o que en la formación se acabe incluyendo una materia que nos ayude a superar a esa “ristra de ceros y unos”.
 
Podemos hablar, por ejemplo, de todo esto, y prometo no volver a hacerlo respecto a lo que pasa en Cataluña hasta que aparezcan los títulos de crédito.