'Retener o dejar ir'
"Retener o dejar ir..."
Por Eduard Berraondo
A veces la casualidad quiere que te fijes en algo en concreto, mandándote pistas inequívocas de que debes profundizar en algún tema. Y estos últimos días me he topado hasta en tres ocasiones con uno de los dilemas que ahora mismo, existen en las empresas: cómo retener el talento sin interferir en los deseos del trabajador.
 
Por ejemplo, los llamados “job hoppers”, el anglicismo que define a aquellos trabajadores que uno querría pero que aportan un currículum errático, volátil, es decir, que parecen cansarse de estar cierto tiempo en el mismo lugar. Hasta hace poco, nos preocupaba que un cazatalentos, o un seleccionador de personal, viera que no hemos estado más de dos años en una misma empresa, y eso, con apenas 30 años…
 
Esos perfiles, ahora, parece que sí son bien valorados. Muestran ambición, nada de acomodamiento, y expresan una forma de ser que casa más con lo que se busca ahora mismo. Pero eso, ¿va contra el espíritu de retención del talento? La clave está en ese siempre difícil término medio. Darle al ejecutivo suficientes alicientes, carrera profesional, flexibilidad, valor añadido. La mejor manera de retener a alguien es que considere que le quedan cosas nuevas por hacer cada día.
 
Ahora mismo, en Silicon Valley , decenas de empresas están marcando la tendencia de los próximos años en la relación entre directivos y ejecutivos. Se va camino de la flexibilidad total, de las vacaciones escogidas por cada individuo, de otorgar la responsabilidad de tu trabajo en base a objetivos y resultados. Eso es lo que marcará el futuro, de manera ya bastante inmediata. Habrá que ir empezando la adaptación.