Teleobjetivo

Teleobjetivo
Por Eduard Berraondo

Marta Pérez no para de recibir felicitaciones, la mía, sin ir mas lejos, el otro día cuando realizamos una de las entrevistas de Feedback Today. Aunque tras la sonrisa me pareció ver asomarse un trasfondo de preocupación. Cuando una foto es en si misma una noticia -aquello que en la teoría de la redacción llamaríamos "foto oportunidad"- se alcanza lo que todo profesional que trabaja con la cámara anhela. Pero la preocupación de Marta, la del periódico que publicó el SMS de Daniel Sirera tachando a su partido de "mierda", o la de días anteriores revelando que Saura le contaba a su compañero Bosch que el discurso de Montilla era un "tostón", han reanimado un viejo debate sobre los límites de la intimidad.

He oído que algunos consideran a los políticos como raza aparte, por el hecho de ser cargos electos, son personas públicas y debería ser público también aquello que se cuentan dándole caña a la Blackberry. Habrá, por supuesto, un antes y un después de la foto de Marta, al menos durante un cierto tiempo. Los fotógrafos, estos últimos días, parecen haberse animado a cargar su cámaras con los teleobjetivos que nos acercan los mensajillos de nuestros atareados representantes, atareados básicamente por la redacción mensajil, pero seguro que lo que veremos van a ser mil y una maneras de utilizar el móvil sin que se vea la pantalla ni lo que esta revela.

Lo cierto es que la verdad nunca debería sustraerse, y lo que vimos que opinaban Saura o Sirera, sería bueno que se trasladara a otros personajes. Va a ser difícil, claro, aunque no sé si recordarán los "patinazos" de otros políticos diciendo, a micro abierto creyendo que estaba cerrado, lo que nunca sospechaban que sería oído. Supongo que esto es como las caídas tontas, que al único que no le hacen gracia es a quien las sufre.