Libertad de expresión para todos

Libertad de expresión para todos
Isidor Ramos Rosell

El pasado 24 de septiembre el Congreso de los Diputados (a través de la Comisión de Cooperación al Desarrollo) rechazó la propuesta de Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya-Verds de reprobar al Papa Benedicto XVI por las declaraciones que realizó sobre el Sida en el inicio de su viaje apostólico a África en el pasado mes de marzo.

En estas líneas sólo quiero fijarme en un aspecto: el intento en dos sociedades democráticas occidentales de censurar unas opiniones. El esperpento de reprobar al Papa por sus opiniones se materializó en el parlamento belga primero y fracasó en el parlamento español que la rechazó el 24 de septiembre.

En Italia, el 3 de octubre, miles de personas salieron a la calle para defender la libertad de expresión y defender la libertad de prensa. Los manifestantes protestaban contra los conflictos de interés en los medios de comunicación en la órbita de Berlusconi (quien controla las principales TV privadas y de facto las públicas, así como importantes periódicos) que han sido beligerantes en proteger a su patrón.

En Italia los ciudadanos salieron a la calle para defender la libertad de información, de expresión, el derecho a conocer la verdad y a decirla, mientras que en España, nuestro democrático parlamento aceptó a trámite una votación para reprobar una opinión incómoda a algunas mentes dominantes y con derivas totalitarias.

Si limitamos la libertad de expresión a ceñirse a la dictadura de lo políticamente correcto, posiblemente seguiríamos pensando que la tierra es plana o que estamos saliendo de la crisis sin haber reconocido nunca que estamos inmersos en ella...

Para dirigir cualquier organización es imprescindible disponer de buena información, de información veraz. A veces esta información es dolorosa, incómoda e implica actuaciones difíciles del gobernante. Pero sólo a partir de un suelo firme -la aceptación de la realidad- es posible construir, o reconstruir, sólidamente. Es una gran limitación obviar información u opiniones sólo porque nos incomodan. Es una ilegalidad querer acallarlas, ya que hay derechos como el de la libre expresión y el derecho a la verdad que están salvaguardados en nuestra constitución. Es totalitario imponer un pensamiento único y eso atenta contra la libertad religiosa y de conciencia. Quizá algunos políticos y directivos deberían hacer un cursillo acelerado de Educación para la Ciudadanía.


NOTA. Y como estamos en la sociedad de la información para saber más sobre el fondo de esta polémica sugiero leer:
1. La entrevista a Benedicto XVI sobre el preservativo en su viaje a Camerun en marzo de 2009. En castellano: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/travels/2009/index_camerun-angola_sp.htm
2. El artículo en Le Monde de 10 de abril de 5 expertos sobre el tema comentando las opiniones del Papa y defendiendo la estrategia ABC contra el sida. En francés: http://www.unav.es/icf/main/top/abril09/LeMonde_Discours-Benoit-preservatif.pdf
3. La entrevista (en inglés) a Edward Green, director del “Proyecto de Investigación sobre la Prevención del sida” de la Universidad de Harvard, que no lamenta coincidir en este tema con el Papa: www.ilsussidiario.net
4. La entrevista (en francés con el epidemólogo francés René Ecochard que además firmó un texto apoyando las opiniones del Papa (www.lamanchelibre.fr)