Una transición energética exitosa requiere de políticas sociales y de empleo adecuadas
"Una transición energética exitosa requiere de políticas sociales y de empleo adecuadas", afirma Maros Sefcovic (Comisión Europea)
Las energías renovables podrían crear en España hasta 100.000 nuevos empleos y el sector podría incrementar en casi 12.000 millones de euros el retorno al PIB para 2030

En los últimos años, el sector de las energías renovables ha emergido como un generador de crecimiento económico y de creación de empleo. No obstante, a la vez que se crean nuevos puestos de trabajo, otros se ven perjudicados y esto genera, naturalmente, resistencias. 

 
Es por ello que “debemos ser muy conscientes del aspecto social de la transición energética”, ha reconocido Maroš Šef?ovi?, vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de la Unión de la Energía, durante la jornada ‘2ª Gira de la Unión de la Energía’, organizada conjuntamente por ESADEgeo y la Representación de la Comisión Europea en España, en la que también han participado Álvaro Nadal, ministro de Energía del Gobierno español, y Javier Solana, presidente de ESADEgeo. “No podemos dejar a nadie atrás, debemos trabajar en términos sociales. Es clave establecer espacios de diálogo con los ciudadanos y acompañar la política energética con políticas sociales y de empleo para que esta transición sea exitosa”, ha añadido Šef?ovi?.
 
Según el vicepresidente de la Comisión Europea, España “tiene un gran potencial” y se destaca por hacer “un buen uso de los fondos europeos” para la transición energética. Ha sido un país “pionero en el uso de las nuevas tecnologías para la energía renovable” y ha desarrollado “diversos programas que promueven la eficiencia energética en las viviendas”. “De acuerdo con nuestra evaluación de impacto, en España se podrían crear hasta 100.000 nuevos empleos y el sector podría incrementar en casi 12.000 millones de euros el retorno al PIB para 2030”. Ha reconocido, sin embargo, que todo ello “depende de una mejor interconexión con Europa”, “un mercado común y que permitiría la libre circulación de la energía” y, en consecuencia “precios más competitivos”.
 
Por su parte, el ministro de Energía del Gobierno de España, Álvaro Nadal, ha señalado que para España es una prioridad “estar interconectados con los vecinos europeos y formar parte de ese mercado interno de energía”, pero considera que, en comparación a los niveles de interconexión de otros Estados miembros de la UE, “todavía somos una ‘isla’ energética” y que “para que realmente se pueda poner en práctica esta nueva gobernanza energética y conseguir mayor eficiencia energética” es necesaria “una mayor flexibilidad y cierta autonomía”.
 
De acuerdo con Javier Solana, presidente de ESADEgeo, “cada uno de los estados miembros de la UE se beneficiaría enormemente de una coordinación de sus políticas energéticas y de una mayor interconexión”, porque, con ello, “disminuiría su actual dependencia y vulnerabilidad frente a imposiciones o restricciones de los países productores y suministradores de energía”. Asimismo, “en un contexto en el que los importantes acuerdos a los que se han llegado en materia medioambiental parecen verse cuestionados por fuerzas nacionalistas y revisionistas, deben reivindicarse más que nunca las ventajas de la acción colectiva, por motivos de seguridad, de sostenibilidad e incluso de precios”, ha concluido.
 
En el encuentro, que ha contado con diversas mesas redondas dedicadas a la seguridad energética y geopolítica, la eficiencia energética y los retos sociales y medioambientales, también han participado Aránzazu Beristain, directora de la Representación de la Comisión Europea en España; Mariano Marzo, profesor de Geopolítica en la Universidad de Barcelona; Eloy Álvarez Pelegry, director de la Cátedra de Energía, Orkestra del Instituto Vasco de Competitividad; Diego Pavía, consejero delegado de KIC InnoEnergy; Almudena Fuster, proyectos de I+D del departamento de Innovación, Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid; Iván Martén, socio principal y director ejecutivo, global leader energy practice en The Boston Consulting Group; y Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales.